Kimera Automobili se lanza a la aventura Pikes Peak
- SpeedRacing Comunicaciones
- hace 4 horas
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El constructor italiano se fija ahora en otro Lancia icónico para crear la máquina con la que busca conquistar la mítica subida.

Kimera Automobili es sin duda el constructor que mejor aplica el concepto de traer el pasado al presente con tecnología del futuro y prueba de ello, es su nuevo Kimera K39, una vertdadera bestia con l acual busca conquistar el Pikes Peak.
El Kimera K39 se inspira en otro monstruo de la misma marca turinesa como lo es el Lancia Beta Montecarlo Turbo, que ahora y gracias al exquisito trabajo de Kimera, se mueve gracias a un motor V8 de Koenigsegg con 1.000 CV de potencia y 1.200 Nm de par.
Estéticamente la inspiración del Beta Montecarlo Turbo es más que evidente a primera vista, sobre todo en ese extremo posterior notablemente ensanchado para optimizar la estabilidad y la carga aerodinámica, en un kit y un nuevo chasis monocasco que ha contado con el apoyo de la mismísima Dallara.
Los enormes pontones presentes en cada lateral establecen poderosas canalizaciones de aire hacia la parte trasera, rematada por el gigantesco difusor y un no menos pequeño alerón que se beneficia del poder de los modernos aletines canard en sus extremos.
Igualmente desmedido resulta el frontal, donde casi no hay paragolpes como tal, ya que la pieza que ocupa ese cometido actúa más bien como spoiler, ayudando a conducir el aire que pasa por debajo.
La propia calandra, que ejerce también como trampolín para el aire, conserva la forma identificativa de Kimera junto a los faros redondos. Tampoco pasan desapercibidos el resto de apéndices en fibra de carbono, la firma lumínica en LED o las llantas tipo turbofan cubiertas cuyo diseño imita las llantas originales del Beta Montecarlo Turbo.
Junto a esta versión de carreras, Kimera ha mostrado también un K39 Stradale, que, como su propio nombre indica, es una versión de calle de este modelo, presentada inicialmente como un exclusivo one-off.
El aspecto es menos extremo, pero aún resulta tan espectacular como para desmarcarse de los EVO37 y EVO38 con una carrocería más alargada y aerodinámica que, por su morro y zaga con un generoso alerón trasero retro, recuerda por momentos al Ferrari F40, sobre todo por su trasera, con las mismas branquias laterales, los pilotos redondeados sobre rejilla o la salida de escape central alargada.
Las llantas, por su parte, son de aluminio mecanizado de 20 y 21 pulgadas, calzadas con ruedas Pirelli Trofeo RS. De momento, ya se habla de una serie muy limitada para clientes que se situará entre las 50 y las 100 unidades, algunos de ellos ya vendidos, con un precio que se apunta supera los 2 millones de euros.




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