Ferrari presenta el nuevo HC25
- SpeedRacing Comunicaciones
- 15 may
- 3 min de lectura
Se trata de un imponente one-off que da la despedida al motor V8 turbo de carter seco

Foto cortesía Ferrari Media.
Ferrari ha develado durante los Ferrari Racing Days en el Circuit of the Americas su nueva creación exclusiva dentro del programa Special Projects; se trata del HC25, un roadster puro de motor central trasero V8, desarrollado sobre la base del F8 Spider, que representa el pináculo de la personalización para un único cliente.
El HC25 hereda la arquitectura, el chasis y el propulsor de combustión interna del último spider abierto de Ferrari equipado con un V8 turbo sin hibridación; sin embargo, no se limita a ser una versión modificada pues su objetivo es reinterpretar con valentía los códigos estéticos de los modelos de motor central trasero, proyectándolos hacia una visión futurista.
Sus formas voluptuosas resaltan la musculatura alrededor de las ruedas, recordando el lenguaje visual del F80, y actúan como puente entre la legendaria plataforma V8 de motor central y los nuevos buques insignia de la marca, como el 12Cilindri y el F80.
Los diseñadores del Ferrari Design Studio, bajo la dirección de Flavio Manzoni, han optado por líneas limpias y geométricas que dialogan con las transiciones naturales de volumen características de la casa.
El HC25 presenta una estructura de doble volumen; el frontal y la zaga parecen dos cuerpos distintos unidos por una banda central tridimensional y envolvente de color negro brillante; esta “cinta” funcional no solo es estética, sino que integra las tomas de aire para los radiadores y la extracción de calor del motor, el auténtico corazón del vehículo.
En su vista lateral, esta banda negra forma una flecha dinámica que nace en la base de las ruedas traseras, recorre la carrocería, sube por la puerta y se integra en el tirador antes de fundirse con la luneta trasera.
El resultado es una percepción de movimiento que enfatiza los músculos posteriores y desplaza visualmente el habitáculo hacia adelante. El tirador de la puerta, casi oculto, forma parte de una larga lámina de aluminio mecanizado que actúa como puente entre ambos lados de la carrocería, separadas por esa icónica cinta negra.

Foto cortesía Ferrari Media.
Los diseñadores han reducido al mínimo el impacto visual de los cristales y han bajado la línea de hombros para lograr una silueta más baja y deportiva, donde destacan unos grupos ópticos completamente nuevos.
Los faros delanteros incorporan módulos inéditos en Ferrari, con una lente muy delgada y una indentación central que hace eco del diseño partido de los pilotos traseros. Por primera vez, los DRL, luces diurnas, adoptan una disposición vertical que aprovecha el borde de los pasos de rueda delanteros para crear una forma de boomerang inconfundible.
La carrocería se presenta en un elegante Moonlight Grey mate que aporta solidez y volumen, mientras que la banda central negra brillante genera un contraste intenso y decidido. Los detalles en amarillo de los logos de Ferrari y las pinzas de freno se repiten en el interior, donde un tejido técnico gris sofisticado convive con gráficos amarillos que repiten las formas de boomerang vistas en los flancos y en los DRL.
Las llantas de cinco radios destacan por su diseño atrevido: el canto exterior pulido en diamante y una doble ranura hundida que agranda visualmente la rueda, combinados con radios finos y oscuros que resaltan el diámetro.
El coche de 4.78 metros de largo, 2.00 de ancho, a.18 de alto y una distancia entre ejes de 2.65 metros, se mueve gracias a un propulsor V8 a 90° turboalimentado con cárter seco y 3.902 cm³, capaz de entregar 720 CV a 7.000 rpm y 770 Nm a 3.250 rpm.
Este conjunto está anclado a una caja de cambios F1 de doble embrague de 7 velocidades, que le permite hacer el 0-100 km/h en 2,9 segundos, el 0-200 km/h en 8,2 segundos y firmar una velocidad máxima de 340 km/h




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