Porsche reinventa el deportivo con el nuevo Mission S
Como parte de su reorientación estratégica Sportwagenschmiede '35, Porsche presenta la visión de un modelo futuro.

Foto cortesía Porsche Newsroom.
Porsche ha develado este jueves en la ciudad de Nueva York, específicamente en el muelle de Queens el Mission S, un modelo que traslada al futuro los rasgos de diseño típicos de la marca.
El Mission S es el primer producto visible de "Sportwagenschmiede '35", el plan con el que Porsche está redefiniendo su estrategia. La firma alemana ha entendido bien que, para volver a sus mejores tiempos, es necesario regresar a la identidad de la marca, aunque sin renegar de lo que se está sembrando en este futuro inmediato.
El diseño es inequívocamente Porsche; los faros redondos y los pasos de rueda en forma de torpedo recuerdan al 911; las líneas de las puertas que se funden con los pilotos, al 911 serie G; el frontal bajo, al 911 GT1; y el techo que desciende bajo el alerón, al 959.

Foto cortesía Porsche Newsroom.
Uno de los elementos más sorprendentes es la incorporación de un ventilador en el radiador, algo que retrotrae necesariamente al mítico 917, mientras sus llantas también son una referencia al 928.
El interior busca un equilibrio entre tecnología moderna y controles físicos; el panel de instrumentos es completamente digital, lo cual permite oscilar entre varios modos de visualización.
En uno, por ejemplo, el cuentarrevoluciones se desplaza al centro para captar toda la atención del conductor; al mismo tiempo, el salpicadero cuenta con cinco controles redondos clásicos que permiten operar el coche por memoria muscular sin necesidad de apartar la vista de la carretera en ningún momento.

Foto cortesía Porsche Newsroom.
A la izquierda del volante, como manda la tradición de Porsche, está el alojamiento para la llave, mientras que el salpicadero y las puertas están recorridos por dos líneas horizontales que, según la intención de la marca, deben transmitir la sensación de ir sentado dentro del auto, como en el 550 Spyder y en el 356.
Los asientos integran la hebilla del cinturón en el túnel central, con los colores blanco, gris y rojo evocando los de los Porsche de competición. Infortunadamente su motorización es una incógnita.
Se rumorea que podría incorporar un motor bóxer de 8 cilindros y tendría sentido que se combinase con un sistema híbrido, tanto por emisiones como por rendimiento. Porsche no lo ha confirmado todavía, pero lo único que es seguro es que tendrá un motor de gasolina y que será más veloz que el Porsche 911, que entrega 711 caballos en el Turbo S.
El Porsche Mission S es tan sólo un coche conceptual, pero también es el primer anticipo de un nuevo superdeportivo que se descubrirá en los próximos años. Desde Alemania, aseguran que su diseño es la próxima evolución de la emblemática identidad de diseño de la marca y una mirada al futuro de los autos deportivos.




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