El Ferrari Luce ya está aquí
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La firma de Maranello ya tiene su primer auto 100% eléctrico; un GT para cuatro personas con 1.050 CV y un 0 a 100 en 2,5 segundos.

Foto cortesía Ferrari Media
Ferrari develó en Roma el Luce, su primer auto 100% eléctrico y lo hace en una fecha muy especial para la firma de Maranello, pues un 25 de mayo de 1947, el Cavallino Rampante ganaba su primera carrera.
El diseño del nuevo Ferrari eléctrico lleva la firma conjunta del Centro Stile de Maranello y LoveFrom, la empresa fundada por Jony Ive, el diseñador responsable de la estética del iPhone.
El resultado es un coche de 5,02 metros de largo, 2 de ancho y 1,54 de alto, con una carrocería limpia, minimalista, muy aerodinámica y casi escultórica; alejándose por completo de las grandes entradas de aire agresivas, los enormes alerones, las superficies tensas y musculosas como las de los deportivos tradicionales de Maranello.
La cabina, de color negro, tiene forma de gota; sobre ella se asienta la carrocería de aluminio, que se separa de la base siguiendo necesidades funcionales. En la parte delantera se genera un gran alerón, mientras que entre el capó y el parabrisas la transición es continua y sin interrupciones.
Incluso los limpiaparabrisas se han rediseñado y patentado para generar microvórtices en los montantes sin perturbar el flujo de aire. La zaga es muy similar a la de un crossover, con unos musculosos hombros, aunque no son estos los que verdaderamente destacan de esta sección posterior, dado que, la auténtica protagonista, es una tendida luneta trasera que presenta una forma de elipse y muy envolvente.
Los pilotos LED son cuatro y redondos, como los del extinto 360 Modena o el inolvidable 458 Italia. Por último, las llantas son las más grandes jamás montadas de serie en un Ferrari; 23 pulgadas adelante y 24 atrás, montadas sobre unos Pirelli P Zero en medidas 265/35 ZR23 y 315/30 ZR24, fabricados especialmente para este auto, asegurando un alto nivel de agarre.

De puertas hacia adentro el habitáculo rompe igualmente con cualquier Ferrari anterior, pues todo es minimalista, limpio y extremadamente tecnológico, con botones mecánicos y mandos físicos, pero con una filosofía claramente digital.
Las pantallas OLED desarrolladas junto a Samsung se integran dentro de una arquitectura muy horizontal y elegante, mientras que materiales como el cristal Gorilla Glass, el aluminio anodizado reciclado y el cuero de alta calidad buscan transmitir una sensación de sofisticación tecnológica más propia de una marca de lujo contemporánea que de un superdeportivo italiano clásico.
Cuenta con un volante de tres radios de aluminio y un cuadro de instrumentos que se sale de la norma, porque cuenta con tres esferas analógicas. El resto de indicaciones se muestran en la pantalla táctil sobre la consola central, enfocada al conductor, desde la que se maneja el sistema de infoentretenimiento, y que destaca por el soporte de aluminio para reorientar la pantalla.
El Launch Control se encuentra en el techo, junto al botón de la llamada de emergencia; el climatizador automático cuenta con teclas como las de un piano, los «Mannetinos» de los modos de conducción están integrados, en tanto los radios horizontales y las levas también tienen su propio funcionamiento.
Desde la izquierda se regula la intensidad de la regeneración de la frenada, y la derecha modula el par motor, una solución inédita para controlar cómo y cuándo se entrega la potencia.
Si bien es un cuatro plazas, destacan sus dos asientos traseros independientes; la única opción posible para soportar las enormes fuerzas g que puede experimentar el primer coche eléctrico de Ferrari, recurriendo a los expertos de la NASA para estudiar cómo una aceleración instantánea y lineal puede afectar al cerebro de los pasajeros, y así evitar mareos.

Mecánicamente el rendimiento es absolutamente brutal gracias a sus cuatro motores síncronos de imanes permanentes, uno por cada rueda, derivados directamente del hiperdeportivo F80 y desarrollados con experiencia procedente de Fórmula 1 y del Mundial de Resistencia, los cuales entregan una potencia máxima total de 990 CV en condiciones normales, y de 1.050 CV en el modo «Boost».
Esto sucede gracias a que, mientras los motores delanteros desarrollan 285 CV y una fuerza de 3.500 Nm, los traseros disponen de 843 CV y un par motor máximo de 8.000 Nm, dejando claro cuáles son los que mandan, a pesar de disponer de tracción a las cuatro ruedas.
Este le permite al Ferrari Luce acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos, hacxer el 0-200 km/h en 6,8 segundos y firmar una velocidad máxima de 310 km/h. La batería, que también es propia, ha sido diseñada, validada y fabricada íntegramente en Maranello y actúa además como elemento estructural del vehículo.
Tiene 122 kWh de capacidad bruta, funciona a 800 voltios y admite cargas ultrarrápidas de hasta 350 kW, capaces de recuperar 70 kWh en apenas 20 minutos, con una autonomía estimada de unos 530 kms.
La potencia, sin embargo, no llega toda y de inmediato, pues es el e-Manettino el que la define, modulando la curva de par, el tipo de tracción y las prestaciones máximas. El modo Range, pensado para los trayectos largos, se limita a 435 CV con propulsión trasera y una velocidad máxima de 260 km/h.
El modo Tour, el de uso diario, sube a 625 CV con tracción integral, en tanto en el modo Performance se alcanzan los 986 CV con tracción integral permanente y 310 km/h. Finalmente está el Launch Control, que libera los 1.050 CV totales.
El Ferrari Luce saldrá a la venta en Italia a finales de 2026 con precio superior a los 550.000 euros, con las reservas comenzando a partir de esta semana.




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