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Rolls Royce Project Nightingale, solo para 100 afortunados

  • Foto del escritor: SpeedRacing Comunicaciones
    SpeedRacing Comunicaciones
  • 14 abr
  • 2 min de lectura

La expresión de diseño más ambiciosa de la firma británica hasta la fecha será ensamblada a mano en Goodwood y solo para un centenar de clientes seleccionados en el mundo.


Rolls Royce Project Nightingale, solo para 100 afortunados

Foto cortesía Rolls-Royce Media


Rolls-Royce lanza el Project Nightingale, un exclusivo descapotable eléctrico limitado a 100 unidades que solo podrán comprar clientes seleccionados por invitación. Pero su carácter especial no queda ahí; de hecho, ese centenar de piezas serán algo así como el embrión de un modelo de producción masiva que llegará más adelante.


El Project Nightingale no es un coche convencional ni siquiera dentro del universo Rolls-Royce, pues forma parte de la nueva Coachbuild Collection, una serie de modelos creados a medida para clientes muy concretos, con un nivel de personalización y exclusividad sin precedentes.


El Project Nightingale apuesta por un sistema de propulsión completamente eléctrico, algo que se llegó a pensar que no va a gustar a sus potenciales clientes, una afirmación algo negativa, pues un Rolls eléctrico potencia algunos de sus rasgos de su ADN: silencio absoluto, suavidad extrema y una experiencia de conducción única.


Con 5,76 metros de largo, el Nightingale tiene prácticamente el tamaño de un Rolls-Royce Phantom, pero en vez de dar cabida a conductor y pasajeros, está configurado como un exclusivo biplaza descapotable, es decir, solo para dos.


Su diseño está dominado por unas proporciones externas particulares, donde destaca un largo capó, un habitáculo retrasado y una zaga afilada que recuerda a los coches experimentales de los años 20 y 30; de ahí sus formas limpias, continuas e incluso monolíticas.


Todo lo superfluo se elimina; incluso elementos como los tiradores de las puertas o los intermitentes están integrados de forma casi invisible en su elegantísima carrocería, con las llantas de 24 pulgadas, las más grandes jamás montadas en un Rolls-Royce, reforzando su presencia imponente.


De puertas hacia adentro Rolls-Royce ha creado un ambiente completamente envolvente con el sistema Starlight Breeze, una iluminación formada por más de 10.000 puntos de luz que recrean patrones inspirados en el canto de los ruiseñores.


El resultado es un interior que mezcla tecnología, artesanía y una experiencia sensorial única, pensada para disfrutarlo incluso en viajes largos, que siempre serán relajados. Los propietarios del Nightingale no solo recibirán un coche, también formarán parte de un programa exclusivo de clientes que incluye encuentros privados, eventos en destinos seleccionados y participación directa en el proceso de creación de su unidad.


El Project Nightingale comenzará su fase de pruebas global este mismo año, pero las primeras entregas no llegarán hasta 2028. Hasta entonces, Rolls-Royce irá develando más detalles de este modelo, que no será un coche para todos, ni siquiera para quienes tengan el dinero para adquirirlo.

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